sábado, 2 de abril de 2011

Acto por Malvinas

MALVINAS

Decir Malvinas es hablar de la Argentina. Es símbolo de nacionalidad.

En razón del Tratado de Tordesillas, del 7 de Junio de 1.494, quedaron para España y liberados de este imperio, ellas se integraron al suelo Argentino. Ya el 30 de Mayo de 1810 nuestro primer Gobierno Patrio se ocupó de disponer el pago de sueldos y jornales al encargado del Apostadero de Malvinas.

El 6 de noviembre de 1820 se izó el pabellón nacional en las ruinas de Puerto Soledad y en 1829 se nombró a Luis Vernet como primer Gobernador Político y Militar de las Malvinas. Luis Vernet era socio de Jorge Pacheco, quien fuera Capitán de Milicias en 1810 y recibió la concesión de recoger el ganado existente en la isla Soledad y la caza de lobos. Luego también Vernet recibiría una concesión en la Isla de los Estados para introducir ganado lanar reservándose el gobierno nacional una legua en cada Isla para sí.

Fue el 3 de enero de 1.833 la fecha en que Inglaterra las usurpó en plena vigencia del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación del año 1825 suscripto entre ambos países. Argentina se hallaba concluyendo dos guerras: la de la Independencia con el ejército Sanmartiniano y la del Brasil, en la que desgastó su pequeño poderío naval.

En ese momento de debilidad interna, Inglaterra aprovechó su poderío naval indiscutible desde la batalla de Trafalgar ocurrida en el año 1805, para tomar para sí y por la fuerza nuestras Malvinas. Para los ingleses era una cuestión de estrategia comercial: ocupó, al formar su imperio, todas las penínsulas e islas para dominar el pasaje a los océanos excepto la de Sudamérica: la Colonia del Cabo en 1806; la India de 1750 a 1850; la península de Malaca y Singapur en 1826, la cual junto con Australia y Nueva Zelandia domina todos los pasos del continente asiático. Con Gibraltar y Suez dominó el Mediterráneo y con Hong Kong el mar de China. Sólo le faltaba Sudamérica: intentó siete incursiones y finalmente ocupó Malvinas en 1833, las Georgias del Sur en 1906/1908 y las Sandwich del Sur se las anexa en 1908 aunque nunca las ocupó.

La ruta del pasaje del Atlántico al Pacífico Austral, empezó a tener importancia desde fines del siglo XVI a 1914, en que se inauguró el Canal de Panamá, subsistiendo su importancia ante la posibilidad de anulación del Canal por sabotaje o la presencia en los mares de petroleros, graneleros gigantes, cuya manga no admite el Canal de Panamá.

El interés económico, el ganar espacios geopolíticos, fueron el motivo de la toma de nuestras Malvinas. El fracaso de la ocupación inglesa consiste en que el despojado no se ha conformado con el despojo.

Corría el año 1975 y un pequeño grupo de alumnas que egresamos ese año del Instituto Manuel Estrada, nos propusimos llegar a Malvinas. Y hacia allí fuimos, acompañadas por un Senador Nacional. Fueron 15 días de convivencia con los “kelpers” entre los cuales vivían varios argentinos

Suelo castigado por el frío y el viento, con un mar increíble, verde, hermoso. Se avizoraba la elección local de pertenecer a la Argentina, con vuelos regulares al continente y el contacto fluido entre personas.

Luego sobrevino el Proceso que nos dejó “desorganizados” y “des solidarizados” y el que fuera para Galtieri un juego de guerra fue para nuestros jóvenes bajo bandera y para nuestros hombres y mujeres de armas un tormento al que concurrieron insuflados de heroísmo. Volvieron con heridas que aún hoy se mantienen, los que volvieron.

Persisten los reclamos de reconocimiento por aquellos que estando bajo bandera no estuvieron bajo el fuego. También ellos sufrieron las consecuencias del enclaustramiento, el maltrato, la presión psicológica de ser el próximo a concurrir. Y ¿qué requieren? Un reconocimiento, algún gesto del Estado responsable de aquel infierno que fue y aún es, hasta tanto no se encuentren caminos de reparación.

Las Islas, casi confundidas con el océano, que están a 346 kilómetros de distancia de nuestra costa, se encuentran hoy en manos del más fuerte. No del que tiene razón.

Las retienen. Pero son nuestras

Aquí, cerquita de casa, un inglés tiene un lago que es nuestro. El Superior Tribunal de Justicia dictó una Sentencia de acceso a nuestro Lago Escondido. Y el que se siente más fuerte, porque tiene dinero, pretende que su intimidad vale más que los derechos de los argentinos de gozar nuestro lago.

Se repite la historia: de un lado, los que amamos al país y la América toda y del otro lado, los que ceden ante el invasor.

Por las armas retienen nuestras Malvinas. Con las armas amenazan defender la intimidad de un propietario.

No son tiempos de armas. Son éstos espacios de paz. Son momentos de razonas, de debatir, de respetarnos. De reconocernos en las diferencias.

De mantener la dignidad. No hay oro capaz de comprar la dignidad, aunque algunos la vendan.

Flaco honor les haríamos a nuestros caídos en Malvinas si nos dejamos sojuzgar.

Por la memoria de nuestros caídos en Malvinas: NI UN PASO ATRÁS.

Seguiremos e invitamos a seguir. Adelante con nuestras luchas!!

El Bolsón, 02 de abril del 2011.-

María Teresa Hube, concejal de la comunidad

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